SPAyT

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sábado, 29 de agosto de 2020


Mi experiencia laboral bajo la contingencia.

Durante la contingencia he vivido diferentes experiencias, como profesionista y como parte de una familia, debo decir que no todo se ha facilitado para mí, pues al desempeñarme como maestra en mi trabajo y como madre de 2 niños en edad escolar  ha sido un reto y una muy interesante experiencia, que si bien en ocasiones me absorbía por completo, también ha representado la oportunidad de disfrutar del aprendizaje con mis hijos y por otra parte innovar en el contacto a distancia con mis estudiantes.

 La manera en que trabaje con mis alumnos fue por medio de whatsapp, correos electrónicos y en algunos casos por llamadas telefónicas, mismas formas que considere facilitarían el trabajo desde casa para mis estudiantes, pero en el caso de varios de ellos no fue así, pues el acceso estas tecnologías no se encontró al alcance de todos, el acceso a internet representa un gasto y  en consecuencia un número significativo de jóvenes no pudo contar con este servicio de manera permanente, la economía de sus familias se vio afectada por el desempleo y eso dificulto aún más la comunicación, también otro pequeño grupo, los estudiantes foráneos regresaron a sus lugares de origen y en dichos lugares no contaban con conectividad teniendo que salir de sus comunidades exclusivamente para hacer envió de sus evidencias, por lo que la comunicación con ellos también fue intermitente,  lejos de lo que puedan pensar, el tener estudiantes citadinos no asegura el acceso a las tecnologías de información y comunicación. A pesar de todas estas situaciones puedo decir que la mayoría se mostró con interés en continuar en la distancia, se preocuparon por seguir trabajando y aprendiendo, esto me causa gran satisfacción, pues la  contingencia en la que nos encontramos nos llevó, a mis alumnos y a mi persona a ser más comprensivos, creativos y empáticos. Cierto es que deseo que todo esto se termine pronto para poder regresar a las aulas, pero como siempre estoy segura, como buenos maestros de Telebachillerato que somos, nada nos detendrá.